Hace un rato que no escribo, en parte porque llegó un momento en el que no tenía nada nuevo que contar y cuando me venían las ideas a la mente, no tenía tiempo para escribir. Siempre se puede hacer tiempo para lo que a uno le gusta dirán algunos. Y he allí el meollo del asunto. Lo que me gusta es correr y si la decisión tiene que ser entre correr o escribir acerca de correr, tu que escogerías?
A estas alturas ha pasado una semana desde el maratón de la Ciudad de Dublín. Recuerdo que mi primer post en este blog comienza con un screenshot del número de días que faltan para la fecha y veo que muchas cosas han cambiado. He aprendido mucho acerca de lo que significa correr, de la disciplina que ello implica, sobre los aspectos técnico del deporte (threshold, tempo, LSR), sobre nutrición y muchisimo acerca de lesiones y tratamientos. Quizas lo más importante que aprendí fue la capacidad del cuerpo y la mente de alcanzar metas mcuho más allá de lo que juzgamos son nuestras limitaciones.
Durante el programa de entrenamiento para un maratón, se llega a un momento en que las carreras largas del fin de semana pasan los 21km cada semana y ahí se da el primer momento de duda: "seré capáz de correr más de medio maratón cada semana?". El segundo momento de duda llega durante el primer entrenamiento de 30km. En mi caso, tuve que parar un par de veces, caminar ciertos trechos y comer gomitas, gels y beber agua/bebida isotónica como naufrago. En una de esas pausas recuerdo preguntándome a mi mismo "Cómo le voy a hacer para correr 42km si con 30 ya estoy muerto y eso que todavía no acabo?" El tercer y culminante momento de duda, entiendase pavor, llega la noche anterior a la carrera y tranquilamente se instala en tu cabeza hasta que cruzas la meta al día siguiente: "Habré hecho lo suficiente para llevar a cabo esta empresa sin morir en el intento?"
El viernes anterior al maratón al salir de trabajar hubo un par de personas que vinieron a mi escritorio a darme la mano y a desearme suerte en la carrera. Para nosotros los latinos es muy común el contacto físico entre amigos y el hecho de que algún colega te de la mano es de lo más natural. No en Irlanda. Aquí el darse la mano se reserva para ocasiones especiales como bodas, despedidas y la llegada de nuevos bebés a la familia, pero sucedió y a partir de ese momento me empecé a "frikear". Entre sabado y domingo (la carrera era el lunes) bastantes amigos me desearon suerte en el feisbu y me hicieron sentir afortunado de tenerlos a mi lado aunque fuera virtual. También me empezaron a llenar el tanque de emoción y de nervios (Sh1t got real!) como hacía años que no los sentía.
To be continued...

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